Tesla está instalando en Fremont su primera línea de producción para Optimus, su robot humanoide. La compañía había definido a Gen 3 como el primer diseño pensado para producción masiva y proyectó que esa línea pudiera alcanzar, eventualmente, una capacidad de 1 millón de robots al año.

Y Tesla ya identifica a Fremont como uno de sus centros de producción de Optimus.

Pero acá viene la parte interesante:

Fabricar muchos robots no significa que ya puedan hacer cualquier cosa.

Ese probablemente sea el verdadero desafío.

Caminar es una cosa.

Trabajar durante horas en un entorno real, manipular objetos diferentes, reaccionar ante imprevistos y hacerlo de manera segura y económicamente conveniente es muchísimo más complejo.

De hecho, el problema afecta a toda la industria: investigaciones recientes muestran que muchos humanoides todavía tienen dificultades de destreza, autonomía y adaptación para realizar trabajos reales en fábricas.

Entonces quizá la revolución no sea:

“Mañana todos tendremos un robot en casa.”

Quizás empiece de una manera bastante menos cinematográfica:

  •  moviendo materiales en fábricas,
  •  realizando tareas repetitivas,
  •  trabajando en depósitos,
  •  ocupándose de tareas peligrosas,
  •  y aprendiendo progresivamente a desenvolverse en ambientes diseñados para humanos.

 

Y ahí aparece una pregunta mucho más grande:

¿Estamos entrando en la era de la IA física?

Hasta ahora nos acostumbramos a una inteligencia artificial que escribe, responde, analiza, programa o genera imágenes.

La robótica humanoide intenta darle a esa inteligencia algo que hasta ahora le faltaba:

un cuerpo capaz de actuar sobre el mundo real.

Y si algún día eso logra funcionar a gran escala, probablemente sea mucho más importante que ver a un robot bailar.

Porque la verdadera transformación comenzaría cuando pueda trabajar junto a nosotros.

¿Tendrías un robot humanoide trabajando con vos? 

La información sobre fechas y escalamiento sigue siendo cambiante: Tesla está construyendo la capacidad industrial, pero eso no equivale todavía a una producción estable de un millón de unidades anuales.

Tesla