Crear, equivocarme, volver a intentar.
Tomar decisiones. Resolver problemas. Aprender cosas nuevas constantemente. Adaptarme a tecnologías que cambian todo el tiempo.

Emprender también significó asumir riesgos, atravesar momentos de incertidumbre y muchas veces preguntarme si estaba tomando el camino correcto.

Pero también me dio algo enorme: la posibilidad de construir.

Construir proyectos desde cero.
Transformar una idea en software.
Ver cómo algo que alguna vez estuvo solamente en mi cabeza termina siendo utilizado por otras personas para trabajar todos los días.

Y creo que ahí está una de las cosas que más disfruto de haber elegido esta profesión.

Después de tantos años trabajando en tecnología y emprendiendo, hay algo que tengo claro:

Si hoy tuviese que volver atrás y elegir de nuevo, haría lo mismo.

Elegiría Sistemas.
Elegiría crear.
Elegiría emprender.

Con los errores, los desafíos, las noches pensando cómo resolver algo y también con esa satisfacción enorme de mirar hacia atrás y decir:

“Esto lo construimos nosotros.”

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